Mostrando entradas con la etiqueta diorama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diorama. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Diorama: Eli, la bruja norteña

Buenas!

Hoy os quiero enseñar un proyecto que me ha tenido ocupado la mayor parte de octubre a nivel de hobby: un pequeño diorama que he hecho como regalo. 

La principal influencia del diorama es el mundo de Harry Potter, concretamente la casa de Hufflepuff. La pared de la sala está inspirada en imágenes de la sala común de Hufflepuff, de ahí la pared amarilla, la madera y la ventana redonda en piedra, así como una presencia notable de plantas. 

Esculpir las rosas fue entretenido, aunque al final usé blue mold para copiar unas cuantas, no me veía con ánimos de esculpir una treintena de rosas una a una. Las hojas están hechas con un recortador de formas ya prefijadas, cortando una lámina de aluminio flexible. Las ramas son alambre y varillas de cobre a las que di forma.


La protagonista del diorama, la bruja Eli, también refleja su vinculación con Hufflepuff, con la muñequera, la cinta del sombrero, el collar o gargantilla (no sé si al ser tan ancho es el término correcto), la muñequera y el guante. No obstante, dadas sus raíces norteñas, así como para dar un poco de contraste, en su vestimenta predominan los colores fríos, o al menos más oscuros. La falda, con un tono lila que se oscurece hasta llegar a negro, con un cinto lila más vivo para contrastar, y que tiene un degradado a rosa en los extremos; el corsé azul oscuro, con los rebordes en negro y sobre una camisa lisa gris; y el guante derecho, con un azul un poco más vivo. El pelo presenta un color violeta, con las puntas de tonalidad más rosada. En retrospectiva, quizá debería haberle dado un color más cálido y un poco más brillante, más rojizo, para que hiciera un poco más de contraste y destacara más.

Respecto al caldero, me decanté por una pócima azulada, ya que el verde se suele asociar a venenos, mientras que el rojo seguramente habría dado una sensación de que el caldero está lleno de sangre, y el amarillo quedaba descartado para contrastar con el fondo. El remolino que se está formando y la luz que desprende son causadas por el hechizo de Eli, que está terminando de crear la poción. Por otro lado, la hoguera en el suelo me hizo decantarme por hacer un suelo de piedra y no de madera como aparece en algunas imágenes de la sala común de Hufflepuff, ya que me parecía poco prudente.



La mesa está llena de ingredientes usados para la pócima, así como de grimorios consultados para realizarla (la mesa y los ingredientes los he esculpido/hecho yo, lo único que son piezas ya existentes son los libros).

Sin más, espero que os guste el diorama tanto como a mí hacerlo y como le ha gustado a la persona que lo ha recibido ^^. Os dejo aquí unas pocas fotos del proceso, aunque me despisté y no hice ninguna del rosal y la pared antes de imprimarlas, que así se hubiera apreciado mejor cómo está hecho. Además, también os dejo fotos del modelo original de la miniatura, para que veáis los cambios realizados.


Como podéis ver, la miniatura original iba algo más ligera de ropa...

...por no decir bastante.

Aquí ya está un poco más tapadita (que conste que cada persona es libre de vestir como prefiera y se sienta cómoda, pero creo que cuando hay que usar fuego y "cocinar", aunque sean pociones, conviene no dejar mucha piel al aire por si hay algún accidente).


Una primera prueba de color, con el corsé y el guante derecho amarillos. La idea era que se notara claramente su pasado Hufflepuff, pero vi que con la falda lila no iba a quedar del todo bien, y además me interesaba que la miniatura destacara un poco más del fondo, así que me decanté por el azul.

Una foto cercana de la cara. Sé que no es ninguna maravilla, pero de un poco más lejos no se ve tan mal, y teniendo en cuenta que esta miniatura tiene una cabeza y una cara bastante más pequeñas que las de los pocos marines que he pintado a lo largo de mi vida, estoy relativamente satisfecho.

Saludos,
Elzender.



jueves, 31 de diciembre de 2015

El contemplador vuelve a soñar: proyectos para el año que viene



Buenas de nuevo,

Me hubiera gustado escribir una entrada un poco antes, cuando volví del Reino Unido, pero he estado ocupado con la vuelta a la “normalidad” y al juntarse con las fechas navideñas lo he ido aplazando hasta hoy. He de decir que me parece una buena fecha para esta entrada, ya que voy a hacer un poco de resumen de mis proyectos actuales y enseñar un poco lo que iré haciendo y mostrando este 2016. Sin embargo, sigo ocupado con asuntos de la universidad, y hasta febrero no tendré mucho tiempo para mis vicios, aunque les quiero dedicar todo el tiempo libre posible.

Primero, el macrodiorama. Desde que volví aún no me he puesto con él, así que me temo que no hay nada nuevo que mostrar. El siguiente paso que tengo que hacer es acabar la segunda trinchera, esculpir los sacos de tierra con masilla, y poner la tierra entre las dos líneas de trincheras. Cortar los tablones y pegarlos puede ser tedioso, pero si le pongo un poco de ganas no debería necesitar mucho tiempo para hacerlo. Estos días intentaré hacer pruebas con la masilla para los sacos y ver si es factible, ya que tendré que hacer bastantes. Sobre la tierra, es cuestión de preparar el yeso, machacarlo y mezclarlo con la pintura (aunque quizá haga una prueba mezclando el polvo de yeso directamente con la pintura).

Segundo, el ejército preherejía. Es evidente que mi estancia en el Reino Unido no ha sido precisamente productiva en cuanto a este proyecto se refiere: ni una mini pintada completamente, y ni siquiera acabé de montar el contemptor ni los otros cinco marines de la escuadra táctica o los cuatro exterminadores restantes. Mi visita a Warhammer World (intentaré colgar algunas fotos porque la exposición tiene cosas geniales, aunque las vitrinas hacían difícil hacer fotos decentes sin reflejos por todos lados) añadió cinco templarios, cinco breachers y cinco marines con armas pesadas a las cosas a montar. A eso hay que sumarle la caja de Betrayal at Calth que no podía dejar escapar (38 minis), y además por Navidad recibí dos cajas de Caballeros Grises, una de marines y otra de exterminadores, que quiero usar para conversionar más templarios, y una caja de Kataphron que usaré para montar rapiers. En total, 76 miniaturas a montar adicionales para este proyecto (de momento O.O), así que como os podéis imaginar tendréis entradas de este ejército durante años :D.

Como guinda al pastel de herejía, a los caballeros grises les acompañó por sorpresa una Storm Raven. No quería rechazar el regalo, y tampoco quería cambiarlo por aún más miniaturas que montar, así que me decanté por la solución más absurda y complicada que pude encontrar: convertirla en una Storm Eagle. Así que este es otro sub-proyecto que se añade a mi lista de “cosas que nunca acabaré”, ¡bieeeeeeeeeen!

El despliegue de todo lo que tengo para mi ejército de Puños Imperiales. Los paquetes envueltos son el predator (desmontado) y el vindicator que me traje del Reino Unido, y en la caja de cartón hay las piezas de los templarios, estuve haciendo pruebas para el montaje.

Aquí la Storm Raven en proceso de digievolución a Storm Eagle. Tengo hecho un poco más, a ver si puedo hacer una entrada con los avances hasta el momento.
También quiero recordar que tengo a medio montar (e imantar) el Shadowsword de la guardia imperial,  y un leviathan/caballero pendiente de montar y conversionar, además de una pequeña reforma estética del blog como proyectos “menores”.

Los pesos pesados en sus cajas. Tengo ganas de ponerme con el caballero, pero antes debería acabar de imantar el Shadowsword o se quedará acumulando polvo por toda la eternidad.

Las conclusiones que puedo sacar de este año son: A) No voy a volver a comprar más miniaturas (aunque sí bits para conversiones) durante mucho tiempo; B) Voy a necesitar a alguien que se asegure que cumplo el punto A; C) Tengo que cerrar mi cuenta de Paypal; y D) Hay que ponerse las pilas con los proyectos de una vez.

Esto es un breve resumen de los que me/os espera en este blog para el año que viene, ya haré entradas con un poco más de detalle y con los avances que haga estos días de vacaciones. Sin más, gracias por pasaros por aquí, como siempre cualquier comentario es más que bienvenido, y sólo me queda desearos un feliz año nuevo, lleno de plástico, masilla y pintura ^^.

Saludos de un contemplador despilfarrador,
Elzender el Manirroto.

sábado, 1 de agosto de 2015

Minitutorial para modelar tierra (EDITADO: foto resultado final)

Buenas,
A continuación os haré una breve explicación de como he hecho la tierra del diorama, aprovechando que estos días he acabado de ponerla en la primera zona de tierra. La mezcla se basa en dos materiales muy sencillos: yeso machacado y pintura témpera.


El uso de pintura témpera responde a un hecho muy tonto: es la pintura con el bote más grande y más barata que tenían en la tienda de arte y manualidades en la que la compré. Es posible que otras pinturas sirvan e incluso vaya mejor para hacer la tierra que ésta, pero a mí me sirve y estoy bastante contento con el resultado, y su espesor facilita controlar la extensión de la mezcla. 

Respecto al yeso, no era mi primera opción, pero decidí probarlo ya que tenía yeso fraguado que había sobrado, y como en ese momento no tenía nada mejor a mano, le dí una oportunidad. Aunque tener que preparar el yeso, dejarlo secar y luego machacarlo puede resultar pesado y ocupar más tiempo que usar otro material ya preparado, te da una ventaja, y es que puedes elegir como quieres la tierra: desde grandes rocas a tierra polvorienta, pasando por piedras de diferente tamaño, lo cual te da versatilidad.


El proceso en sí es muy sencillo: coges el polvo de yeso, lo mezclas en un recipiente con agua siguiendo las cantidades indicadas, y lo dejas fraguar y secar (es un proceso bastante rápido, es posible que en una hora ya esté casi seco, pero lo dejé reposar un par de días, tampoco tenía prisa). Cuando ya está completamente fraguado, toca machacarlo. Para romper el bloque inicial, usé un martillo junto a un destornillador de punta plana a modo de cincel, aunque sería recomendable usar un cincel de verdad u otra herramienta más adecuada si se tiene. A partir de aquí, se puede seguir rompiendo los trozos resultantes hasta conseguir el tamaño deseado. 



Para hacer la arena el martillo resulta muy engorroso, así que a falta de una mano o maza de mortero, me decanté por un cenicero de vidrio redondo, haciéndolo rodar por encima de las piedras. El vidrio es grueso por lo que es muy improbable que se rompa con la fuerza que se le aplica. En este paso también podemos controlar el tamaño del grano resultante, desde pequeños guijarros hasta un fino polvo.

El resultado final. En la esquina inferior derecha se ven algunos granos de mayor tamaño.

Para realizar la tierra, decidí hacer un polvo bastante fino como base, pero dejando pequeñas piedras para darle relieve. El proceso es muy simple, se ponen la arena y la pintura en un recipiente (mejor que no sea muy grande, lo explico más adelante) y se mezclan con la ayuda de algún palo/cucharilla (en mi caso, he usado el mango de un pincel antiguo que ya no tenía pelos). 







Recomiendo ir añadiendo arena y pintura en pequeñas cantidades e ir mezclando antes de añadir más, ya que cuesta un poco mezclarlo bien, y pueden quedar grandes grumos de arena sin mezclar, además que así se puede controlar mejor la textura deseada. Es mejor que la mezcla parezca un poco líquida (sin pasarse, que queden pequeños grumos ayuda a dar relieve) y no muy arenosa, ya que aunque puede parecer que no tendrá relieve, resulta más fácil de aplicar, y cuando se va secando el relieve se irá marcando más.

Aquí un ejemplo de mezcla demasiado arenosa. Aunque se puede utilizar,
resulta incómoda de extender, y al hacerlo puede quedar con poco relieve.
Esta mezcla está bastante bien. Aunque pueda parecer muy líquida,
hay pequeños grumos que al aplicarla le darán un buen relieve.

Aquí se ve que hay demasiada témpera, quedando una mezcla
muy líquida, y al aplicarla la textura será poco terrosa.
Estos consejos son para hacer una tierra ligeramente embarrada, pero sin ser un lodazal. Obviamente, si se quiere hacer una tierra más arenosa o enlodada, convendrá usar una proporción distinta.

A la hora de aplicarlo en la zona deseada, casi es mejor no usar una espátula, ya que deja la mezcla muy plana y sin relieve. Si el recipiente de la mezcla es manejable, resulta más cómodo dejar caer poco a poco la mezcla en la zona deseada e ir extendiéndola con cuidado con el pincel de mezclar, ya que el espesor de la témpera con la arena evita que al verterlo se esparza descontroladamente. El pincel/palo, por otro lado, permite extenderlo sin aplanarla excesivamente.



Aquí os dejo un par de fotos de la zona recién terminada, con la "tierra" aún húmeda.


En cuanto se seque completamente añadiré más fotos con el resultado final, aunque puede tardar un par de días en secarse.

EDITADO: ya tengo fotos de la tierra seca, ha quedado con un tono más oscuro que el primer intento, y por eso quizá se vea diferente, pero creo que cuando se pinte se verá bastante uniforme. Os dejo aquí una foto.


Nota: hasta finales de agosto tendré el acceso a internet muy limitado, y no estaré en mi casa, así que de momento no habrá más entradas del diorama, a ver si puedo poner alguna aunque sea breve de otro proyecto.

Un saludo,
Elzender




martes, 21 de julio de 2015

Diorama "La defensa del puente": primera línea de trincheras (WIP) (Segunda parte)

Aquí os dejo los avances hechos hasta ahora:

En la última entrada de avances había empezado con la pared delantera de la trinchera, y hace un tiempo ya que la acabé. Además, hice un primer intento de tierra mezclando yeso machacado con pintura témpera (lo explicaré con un poco más de detalle en la siguiente entrada, aprovechando que estos días volveré a preparar la mezcla). Aquí os dejo algunas imágenes:














Como podéis ver, sólo hay tierra en la mitad de la zona. Esto es por una anécdota curiosa: tuve ayuda para hacer y extender la mezcla en la espuma, y decidimos que haríamos una mitad  cada uno para no estorbarnos por trabajar en la misma zona. Como cada uno hacía las mezclas por su cuenta y la aplicaba de forma distinta, acabaron quedando dos tipos de tierra completamente distintos. Irónicamente, me acabó gustando mucho más como le había quedado a la otra persona,  pero mi parte ya estaba casi seca y además en ese momento casi no nos quedaba yeso para la mezcla, así que decidí quitar mi mitad.

Una vez acabada la estructura base de la pared delantera, era hora de ponerse con la trasera. En este caso, opté por hacer toda la pared vertical con la misma estructura que las zonas de disparo (tres tablones más listón superior), ya que si estuviera inclinada facilitaría que se pudiera salir subiendo la pared, evitando la acumulación en las rampas y dificultando la defensa.  Aquí os dejo algunas fotos del proceso.











Una vez acabada la pared posterior, rebajé un poco la altura de las zonas de emplazamientos de armas pesadas de la segunda línea de trincheras. Además, empecé a construir las paredes de esta zona.






En este punto me estoy planteando dejar de usar la pasta de modelar para pegar los tablones a la pared si no es imprescindible, ya que el envase resulta bastante molesto para sacar la pasta de dentro, ya que es como un tubo de pasta de dientes pero este material no sale fácilmente (en algún momento incluso he tenido que pisar el tubo con el pie para que saliera). Además, resulta poco cómodo para extenderlo y que se quede bien adherido a la espuma, por su afinidad por pegarse a las espátulas. Quiero buscar algún método alternativo, ya que pegar directamente los tablones con cola blanca también resulta un poco engorroso, y en algunos puntos seguramente necesitaré rellenar huecos (cualquier sugerencia es bienvenida ^^).

Para acabar, os dejo aquí unas cuantas fotos del estado actual de la zona de trincheras.














Queda mucho por hacer, pero ya empieza a tomar una cierta forma. Como siempre, si queréis más fotos, no dudéis en pedirlas, y los comentarios y preguntas son siempre bienvenidos.
Un saludo,
Elzender